Un domingo de sol

February 23, 2009 at 1:00pm

And the Oscar goes to…

Habrá que ser oportunista, por favor. ¿Mira que darle tantos premios a una peli sobre gente pobre de la India? Y encima es un folletín de los más ñoño con final feliz. Vamos hombre, pero si esto no hay quién se lo trague. Menuda horterada. Menudo maquillaje.

(Ja ja) Para todos lo que piensen esto, lo sentimos. Pero nosotros estamos encantados. Hay que tomarse la vida con sentido del humor y no tenerle miedo a los finales felices. Para hacer una gran película no todo tiene que terminar en tragedia. Y la noche de ayer no parecía otra cosa más que la prologación del final de Slumdog Millionaire, para la Academia de Cine de los USA la película del año.

Fundamentalmente, nos alegramos por Danny Boyle, porque hemos seguido su trayectoria y siempre hemos disfrutado, aprendido o reflexionado con sus películas. Un tipo capaz de abordar cualquier género sin complejos y conseguir, cuanto menos, correctos resultados.

Uno de los puntos fuertes del cine de este mancuniano ha sido siempre la música. En este terreno la película también se llevó los premios a Mejor Banda Sonora y Mejor Canción, (obra de la estrella de Bollywood AR Rahman).

Kan y Moon (después de una noche en vela)

January 19, 2009 at 8:45am

Vídeo: MIA - Paper Planes (DFA Remix)

Esta es la canción principal de la que, según dicen algunos, será la película del año. Por ahora es la película que arrasó en los Globos de Oro (y otras decenas de premios y nominaciones durante todo 2008), Slumdog Millionaire. Basada en la novela de Vikas Swarup, narra la historia del joven Jamal Malik, un niño criado en las calles de la India, acusado de fraude cuando consigue llegar casi hasta el final del concurso ‘¿Quién quiere ser millionario?’. No es más que un perro callejero pero, simplemente, sabía las respuestas. La música de MIA, de hecho, fue una de las primeras decisiones que se tomaron sobre la película, así que debe ser que tiene su importancia.

De nuevo Danny Boyle hace que me meta en terrenos en los que no daría ni un pasito por mi mísma. Pero cuando él me lleva de la mano todo parece diferente.

Kan